Día de las Mujeres Rura15 de octubre: Día de las Mujeres Rurales y su fuerza en el agro colombianoles: un homenaje a quienes siembran, crían y alimentan a Colombia

De la floricultura a la ganadería: presencia en todos los frentes del agro
Día de las Mujeres Rurales: un homenaje a quienes siembran, crían y alimentan a Colombia
16 de octubre de 2026
De la floricultura a la ganadería: presencia en todos los frentes del agro

Hay una fuerza que mueve el campo colombiano todos los días, antes de que salga el sol y mucho después de que se ponga. Una fuerza que siembra, que recoge, que decide, que lidera y que alimenta. No es nueva ni emergente: lleva generaciones trabajando la tierra con una dedicación que pocas industrias del país pueden igualar. El 15 de octubre, el mundo reservó una fecha para reconocerla. En Colombia, ese reconocimiento tiene nombre, tiene cifras y tiene historia propia.


Una fecha que el mundo reservó para reconocer lo que el campo sabe desde siempre

Por qué las Naciones Unidas crearon este día y qué significa para Colombia

El Día Internacional de las Mujeres Rurales fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución 62/136 del 18 de diciembre de 2007, y se celebra cada 15 de octubre desde 2008. La ONU lo creó para reconocer el papel fundamental que las mujeres rurales desempeñan en la producción de alimentos, el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza a nivel global. En Colombia, esta fecha ha ganado relevancia como un momento de visibilización de una realidad productiva que los números respaldan con contundencia.

Una celebración que no necesita justificarse: el aporte habla solo

La FAO estima que las mujeres representan aproximadamente el 43% de la fuerza laboral agrícola mundial, y que en los países en desarrollo producen entre el 60% y el 80% de los alimentos. En Colombia, la presencia femenina en el agro no es marginal ni secundaria: es estructural. Está en el café, en las flores, en la ganadería, en la horticultura y en la economía campesina de todo el territorio nacional. Celebrar este día es reconocer algo que el campo colombiano ya sabe: que sin las mujeres rurales, el agro no sería el mismo.


El número que lo dice todo: 711.000 mujeres al frente del campo colombiano

Lo que el Censo Agropecuario revela sobre su presencia productiva

Según el Censo Nacional Agropecuario del DANE, el 26% de los productores agropecuarios en Colombia son mujeres, lo que representa aproximadamente 711.000 mujeres al frente de unidades productivas agropecuarias en todo el país. Estas productoras trabajan la tierra, toman decisiones sobre el manejo de sus cultivos y animales, administran los recursos de la finca y sostienen con su trabajo cotidiano una parte fundamental de la producción alimentaria nacional.

Una fuerza presente en los 32 departamentos y en todos los cultivos

El 70% de las mujeres rurales colombianas realiza actividades agropecuarias de forma permanente o temporal, según el DANE. Su presencia no se concentra en una región ni en un cultivo específico: está en los cafetales del Eje Cafetero y del Huila, en los potreros de Córdoba y el Meta, en los invernaderos de la Sabana de Bogotá, en los huertos del altiplano boyacense y en los sistemas de pancoger del Pacífico y la Amazonía. La mujer rural colombiana trabaja en todos los frentes del agro, con la misma dedicación y con el mismo compromiso con la tierra.


Las mujeres que producen el café que Colombia exporta al mundo

Su rol en la cadena productiva: mucho más que la recolección

En el sector cafetero, la participación femenina va mucho más allá de lo que a simple vista se ve en los cortes de cosecha. Según la Federación Nacional de Cafeteros, las mujeres están presentes en más del 70% de las actividades de la cadena productiva del café, desde la siembra y el mantenimiento del cafetal hasta el beneficio, el secado y la comercialización. Son las mujeres quienes con mayor frecuencia llevan el registro sanitario del cultivo, gestionan la mano de obra en época de cosecha y toman decisiones sobre la venta del grano.

El liderazgo femenino que está transformando la caficultura colombiana

Las mujeres representan aproximadamente el 30% de los caficultores registrados en el Sistema de Información Cafetera de la FNC, una cifra que ha crecido de forma sostenida en los últimos años gracias a programas como Mujeres Cafeteras, que ha beneficiado a más de 40.000 mujeres a través de capacitación, acceso a crédito y fortalecimiento de la asociatividad. Este liderazgo femenino en la caficultura no es solo una cifra de participación: es una transformación real en la forma en que se gestiona y se proyecta uno de los cultivos más emblemáticos de Colombia.


De la floricultura a la ganadería: presencia en todos los frentes del agro

El sector que convirtió a la mujer rural en protagonista: las flores colombianas

La floricultura colombiana es uno de los ejemplos más poderosos de participación femenina en el agro del país. Según Asocolflores, el 60% de los empleos directos del sector son ocupados por mujeres, la mayoría jefas de hogar, y la industria floral aporta el 25% del empleo formal femenino rural de Colombia. Esto significa que una de cada cuatro mujeres rurales con empleo formal en el país trabaja en flores, convirtiendo a la floricultura en un motor real de autonomía económica y desarrollo para las comunidades del oriente antioqueño y la Sabana de Bogotá.

La mujer ganadera: gestión, decisión y liderazgo en el hato familiar

En el sector ganadero, la participación femenina ha sido históricamente subregistrada, pero su presencia es determinante. Según Fedegán, las mujeres participan activamente en la gestión de aproximadamente el 35% de las unidades ganaderas familiares del país, asumiendo roles en la toma de decisiones productivas, el manejo sanitario del hato y la administración financiera de la finca. En los últimos años, Fedegán ha impulsado programas de formalización y visibilización de la mujer ganadera, reconociendo un liderazgo que existía mucho antes de que las cifras lo registraran oficialmente.


La economía campesina tiene manos de mujer

Los huertos, el pancoger y los mercados locales que ellas sostienen

En los sistemas de economía campesina, especialmente en la producción hortícola y de pancoger, el papel de la mujer es central y frecuentemente invisible para las estadísticas convencionales. Agrosavia documenta que en regiones como el altiplano cundiboyacense, el Eje Cafetero y el sur del país, son las mujeres quienes lideran los huertos familiares, diversifican la producción para garantizar la alimentación del hogar y abastecen los mercados locales con frutas, hortalizas y productos transformados. Esa producción, aunque de pequeña escala, es uno de los pilares más sólidos de la soberanía alimentaria de las comunidades rurales colombianas.

Cada peso que controla una mujer rural se queda en la familia y en el campo

Uno de los datos más reveladores que ofrece la investigación internacional sobre género y agricultura es este: según la FAO, cada peso adicional que una mujer agricultora controla se reinvierte en un 90% en el hogar y la familia, frente al 30-40% que reinvierten los hombres en promedio. Esto convierte el empoderamiento económico de la mujer rural en una de las estrategias más efectivas para el desarrollo de las comunidades campesinas, porque el dinero en sus manos no solo sostiene la finca: sostiene la educación de los hijos, la alimentación del hogar y la inversión en el cultivo de la próxima temporada.

Organizadas y liderando: las mujeres que están construyendo el campo colombiano

Organizadas y liderando: las mujeres que están construyendo el campo colombiano

Más de 2.000 organizaciones de mujeres rurales en todo el país

Colombia tiene uno de los tejidos organizativos de mujeres rurales más robustos de América Latina. Según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, existen más de 2.000 organizaciones de mujeres rurales formalmente constituidas en el país, que trabajan en producción agropecuaria, transformación de alimentos, comercialización directa y fortalecimiento de derechos. Departamentos como Nariño, Boyacá, Cauca, Antioquia y Córdoba tienen una tradición especialmente fuerte de organización y liderazgo femenino rural que ha generado resultados concretos en productividad y bienestar comunitario.

Asociatividad, acceso a tierra y voz propia en la política pública

La Ley 731 de 2002, conocida como la Ley de la Mujer Rural, establece mecanismos específicos para garantizar la participación de las mujeres en los programas de reforma agraria y acceso a crédito agropecuario en Colombia. Desde entonces, la proporción de mujeres titulares de predios rurales ha aumentado de forma sostenida. En el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, el gobierno colombiano incluyó por primera vez metas específicas de empoderamiento económico de la mujer rural como indicadores de gestión del MADR, reconociendo institucionalmente lo que el campo ya sabía desde hace mucho tiempo.


La mujer rural y el cambio climático: adaptación desde el conocimiento

Quiénes gestionan el agua, las semillas y los ciclos del clima en la finca

La FAO y el IPCC documentan que las mujeres rurales están en la primera línea de adaptación al cambio climático en los países en desarrollo. En Colombia, son las mujeres quienes con mayor frecuencia gestionan los recursos hídricos del hogar y la finca, adaptan los sistemas de producción ante la variabilidad climática y lideran las estrategias de diversificación productiva para reducir el riesgo ante eventos extremos como el Fenómeno del Niño o las inundaciones de La Niña. Esa capacidad de adaptación no es improvisada: está construida sobre años de observación, de prueba y de conocimiento profundo del territorio.

Un saber ancestral que hoy es estrategia de resiliencia para el agro

El conocimiento que las mujeres rurales colombianas tienen sobre las semillas locales, los ciclos del clima, las prácticas de conservación del suelo y el agua y los sistemas de producción diversificada es un activo estratégico para la adaptación del agro colombiano al cambio climático. No es solo tradición: es ciencia aplicada, construida en campo, transmitida de generación en generación y validada por la experiencia de producir alimentos en condiciones que cambian y que exigen respuestas rápidas, creativas y profundamente conocedoras del entorno.


Conclusión: el campo colombiano tiene nombre de mujer

el campo colombiano tiene nombre de mujer

El 15 de octubre no es el día en que descubrimos a la mujer rural colombiana: es el día en que nos detenemos a reconocer lo que siempre ha estado ahí. Las 711.000 productoras agropecuarias, las 40.000 mujeres cafeteras fortalecidas, el 60% de empleos femeninos en flores, las más de 2.000 organizaciones liderando el campo desde adentro. Detrás de cada una de esas cifras hay una mujer que madrugó, que tomó decisiones, que superó adversidades y que siguió sembrando. A todas ellas, desde Invesa, un reconocimiento genuino y sin reservas: el campo colombiano es lo que es, en gran parte, porque ustedes están en él.

Feliz Día de las Mujeres Rurales.


Preguntas frecuentes

¿Por qué se celebra el Día de las Mujeres Rurales el 15 de octubre?
El 15 de octubre fue designado como Día Internacional de las Mujeres Rurales por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución 62/136 del 18 de diciembre de 2007, y se celebra desde 2008. La fecha fue elegida para reconocer el papel fundamental que las mujeres rurales desempeñan en la producción de alimentos, el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, visibilizando una contribución que históricamente ha sido subregistrada en las estadísticas y en la política pública.

¿Cuántas mujeres trabajan en el agro colombiano?

Según el Censo Nacional Agropecuario del DANE, aproximadamente 711.000 mujeres están al frente de unidades productivas agropecuarias en Colombia, lo que representa el 26% del total de productores del país. Adicionalmente, el 70% de las mujeres rurales colombianas realiza actividades agropecuarias de forma permanente o temporal, lo que significa que su presencia real en el campo es significativamente mayor a la que registran las estadísticas formales de productores.

¿En qué sectores del agro colombiano tienen mayor presencia las mujeres rurales?

Las mujeres rurales colombianas tienen presencia en todos los sectores del agro, pero su participación es especialmente visible en la floricultura, donde representan el 60% del empleo directo del sector; en la caficultura, donde están presentes en más del 70% de las actividades de la cadena productiva; en la ganadería familiar, donde participan en la gestión de aproximadamente el 35% de las unidades ganaderas familiares; y en la economía campesina, donde lideran los sistemas de producción de pancoger y horticultura que sostienen la seguridad alimentaria de las comunidades rurales.

¿Qué dice la ley colombiana sobre los derechos de las mujeres rurales?

La Ley 731 de 2002, conocida como la Ley de la Mujer Rural, es el principal instrumento legal que garantiza los derechos de las mujeres en el campo colombiano. Esta ley establece mecanismos específicos para garantizar su participación en los programas de reforma agraria, acceso a crédito agropecuario y capacitación técnica. Más recientemente, el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 incluyó por primera vez metas específicas de empoderamiento económico de la mujer rural como indicadores de gestión del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

¿Por qué el empoderamiento económico de la mujer rural beneficia a toda la comunidad?

Según la FAO, cada peso adicional que una mujer agricultora controla se reinvierte en un 90% en el hogar y la familia, frente al 30-40% que reinvierten los hombres en promedio. Esto significa que cuando una mujer rural tiene acceso a ingresos propios, ese dinero se destina principalmente a la educación de los hijos, la alimentación del hogar y la inversión productiva en la finca, generando un efecto multiplicador sobre el bienestar de toda la comunidad que va mucho más allá del beneficio individual.

¿Qué papel tienen las mujeres rurales frente al cambio climático?

La FAO y el IPCC documentan que las mujeres rurales están en la primera línea de adaptación al cambio climático en los países en desarrollo. En Colombia, son quienes con mayor frecuencia gestionan los recursos hídricos de la finca, adaptan los sistemas de producción ante la variabilidad climática y preservan el conocimiento sobre semillas locales y prácticas de conservación del suelo. Ese saber, construido y transmitido de generación en generación, es hoy uno de los activos más valiosos para la adaptación del agro colombiano a una realidad climática cada vez más exigente.

¿Cuántas organizaciones de mujeres rurales existen en Colombia?

Según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, existen más de 2.000 organizaciones de mujeres rurales formalmente constituidas en Colombia, distribuidas en todo el territorio nacional. Estas organizaciones trabajan en áreas como la producción agropecuaria, la transformación de alimentos, la comercialización directa y el fortalecimiento de derechos. Departamentos como Nariño, Boyacá, Cauca, Antioquia y Córdoba tienen una tradición especialmente fuerte de organización y liderazgo femenino rural con resultados concretos en productividad y bienestar comunitario.

¿Qué pasaría si las mujeres agricultoras tuvieran el mismo acceso a recursos que los hombres?

La FAO ha calculado que si las mujeres agricultoras tuvieran el mismo acceso a recursos productivos como tierra, crédito, insumos y asistencia técnica que los hombres, podrían aumentar los rendimientos de sus explotaciones entre un 20% y un 30%. Ese incremento en la producción podría reducir el número de personas con hambre en el mundo entre 100 y 150 millones. Este dato no habla de una limitación de las mujeres rurales, sino de la magnitud del aporte que ya hacen en condiciones que no siempre son las más favorables, y del potencial que tienen cuando cuentan con las mismas herramientas.

Referencias

  • FAO (2011, actualizada 2023). El estado mundial de la agricultura y la alimentación: las mujeres en la agricultura. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
  • FAO (2022). Mujeres rurales y cambio climático. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
  • PNUD. Género y agricultura: empoderamiento de las mujeres rurales. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
  • DANE (2014). Censo Nacional Agropecuario. Departamento Administrativo Nacional de Estadística.
  • DANE (2022). Encuesta Nacional Agropecuaria. Departamento Administrativo Nacional de Estadística.
  • Federación Nacional de Cafeteros (2023). Informe de sostenibilidad 2023. FNC Colombia.
  • Asocolflores (2024). Informe de sostenibilidad 2024. Asociación Colombiana de Exportadores de Flores.
  • Fedegán (2023). Informe sector ganadero colombiano 2023. Federación Colombiana de Ganaderos.
  • Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural — MADR (2023). Dirección de Mujer Rural: informe de gestión 2023.
  • ONU — Asamblea General (2007). Resolución 62/136: Día Internacional de las Mujeres Rurales. Organización de las Naciones Unidas.
  • Oxfam Colombia (2022). Mujeres rurales en Colombia: tierra, derechos y autonomía económica.
  • Agrosavia. Estudios de género en agricultura familiar colombiana. Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria.
  • DNP (2022). Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026: Colombia Potencia Mundial de la Vida. Departamento Nacional de Planeación.
  • IPCC (2023). Sexto informe de evaluación: cambio climático, impactos y adaptación. Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.